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La energía del intraemprendedor

Enrique TopolanskyCuando hacemos referencia a los emprendedores es casi inevitable que pensemos o asociemos el término con la creación de nuevas empresas. Sin embargo existen otras formas de emprender que no necesariamente implican el desarrollo de una nueva compañía.

Cuando una persona tiene una idea, un sueño y está decidida a llevarla adelante, lo que existe es una actitud emprendedora que la impulsa a actuar y a encontrar la manera para que su idea se haga realidad. En este sentido hoy quiero centrarme en los íntraemprendedores o emprendedores corporativos, individuos que desde la posición que ocupan en una organización o empresa actúan como verdaderos motores de innovación y generación de cambio.

Los intraemprendedores comparten algunas características con los emprendedores, en lo que tiene que ver con su iniciativa, creatividad e inconformismo. Pero, a diferencia de los emprendedores, estos son más renuentes a correr riesgos por lo que se sienten más seguros trabajando en organizaciones que les brinden el marco institucional.

Esta clase de emprendedores se diferencian del resto de los empleados porque suelen visualizarse como proveedores de servicios, identificando a sus clientes internos y desarrollando capacidades para satisfacer sus necesidades, logrando sus metas de manera creativa. Los intraemprendedores son capaces de sugerir ideas disruptivas y navegar adecuadamente en la trama institucional, sobreponiéndose a las barreras internas con habilidad y entusiasmo porque conocen las redes organizacionales, las desarrollan y saben cuándo apoyarse en ellas.

Los intraemprendedores brindan a las empresas la energía necesaria para avanzar e innovar. Como dijo Peter Drucker, «las instituciones, sean empresas públicas o privadas, grandes o pequeñas, no podrán sobrevivir en un entorno de cambios como el actual, a menos que sean capaces de adquirir características y comportamientos emprendedores».

Una organización es su gente, y son los intraemprendedores los que harán posible el cambio cultural en la empresa, porque son capaces de romper viejos paradigmas, desafiar límites y ver oportunidades donde otros solo ven problemas y limitaciones. Son ellos, por tanto, la principal fuente de innovación con la que cuentan las organizaciones para renovarse y crecer.

Las organizaciones modernas cada vez más necesitarán contar con intraemprendedores en sus filas,capaces de generar la energía necesaria para innovar y ser más competitivos. Para ello.las empresas deberán desarrollar políticas de recursos humanos que permitan identificar, captar, promover, retener y motivar a los intraemprendedores como una fuente de ventaja competitiva. Las universidades a su vez deben asumir el compromiso de adaptar sus propuestas educativas buscando desarrollar en los estudiantes una mayor actitud emprendedora.

Enrique Topolansky es coordinador del Centro de Innovación y Emprendimientos de la Universidad ORT de Uruguay

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