Día Garum: conociendo a Vinton Cerf

Ya quedan apenas dos semanas para la celebración del primer Día Garum Europa, que tendrá lugar en Bilbao el próximo día 16 de febrero. Es un momento ideal para conocer un poco mejor a los ponentes que ese día se reunirán en la nueva Biblioteca de Deusto.

Tras Jaime Oraá, rector de la Universidad de Deusto, que inaugurará el acto, estará con nosotros Vinton Cerf, que abrirá el Día Garum con una videoconferencia. Y es que nos habría encantado que Vinton hubiera estado físicamente con nosotros, pero las ya apretadas agendas se tornaron incompatibles debido al inevitable cambio de fecha que sufrió el Día Garum Europa.

Ampliamente conocido como uno de los «Padres de Internet», Cerf ayudó en el diseño de los protocolos TCP/IP y la arquitectura fundamental de Internet, lo que le ha reportado numerosas condecoraciones, a menudo junto a Robert E. Kahn (que trabajó con Cerf en estos desarrollos). En 2004, Cerf recibió el premio Alan Turing, considerado como «el Nobel de la informática», también en reconocimiento a estos trabajos. En 2005 recibió la Medalla de la Libertad, máximo reconocimiento brindado por los Estados Unidos a un ciudadano, también en reconocimiento al diseño de la arquitectura sobre la que opera toda Internet. Infraestructura que este mismo mes de enero era defendida por Cerf en una celebrada columna en The Economist en la que, en clara sintonía con el espíritu Garum, Cerf defendía los estándares libres y remarcaba «la importancia de poseer una infraestructura neutra, ya que el potencial de riqueza que Internet posee reside en el poder de los paquetes y en que la infraestructura no sea capaz de frenarlos».

Semejante bagaje hace que sus estudios en matemáticas (Universidad de Stanford) y su posterior doctorado en Ciencia de Computadores en la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) queden casi como meras anécdotas en la trayectoria de Vinton Cerf, que actualmente es vicepresidente de Google y jefe de Evangelización de Internet del ubicuo gigante californiano, donde es responsable de identificar y posibilitar nuevas tecnologías que apoyen el desarrollo de productos avanzados y servicios basados en Internet, y presidente del consejo de la Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (ICANN), máximo organismo al cargo de la gestión de dominios de Internet.

Zarpamos

Mañana 17 de diciembre constituimos legalmente en Bilbao Garum Fundatio. José Ignacio Goirigolzarri, impulsor del proyecto, será el presidente de la fundación.

Este es un gran momento. Durante meses, hemos estado trabajando en la puesta en marcha, el desarrollo de las primeras herramientas y la organización del primer Día Garum, con la sensación certera de existir que te da el esfuerzo de la actividad diaria. Mañana tiene lugar nuestra formalización. Garum Fundatio suelta amarras.

¿Por qué Fundatio?

Para encontrar los motivos que nos llevaron a llamarnos «Fundatio», debemos seguir el rastro etimológico que en numerosas palabras actuales nos conduce, huella a huella, hasta el profundo significado que contiene su raíz latina. Nuestro viaje comienza con el adjetivo fundus, o lo que es lo mismo, «hondo», y del que nacen palabras como fundación, fundamento, fundo, profundo, infundio, difusión y muchas otras.

Algunas de las palabras terminadas en -fusión, provienen de fundare, así como latifundio (una finca a la que es difícil verle el fondo), funda, funis (cuerda) o funus (de donde viene funerario).

Pero lo más interesante de fundus y sus derivados fundatio y fundamentum, es que fundare, derivado directamente de fundus, significa asentar algo hundiéndolo en la tierra y a la acción de fundare se le llama fundatio, es decir, la construcción de los cimientos. Al resultado de la fundatio se la conoce como fundamentum, o lo que es lo mismo: «los cimientos».

Recrear el garum pasa por construir los cimientos, con los mimbres de nuestra época: redes, mercados globales, Internet y software libre. Cimientos sobre los que los emprendedores de hoy construyan sus empresas, sus recetas.

El mito del Garum

El garos de los griegos, garum de los romanos, se recuerda como una salsa exquisita pero también como la principal industria y fuente de riqueza en la península ibérica bajo la dominación romana.

Su receta original, contemporánea de Homero (siglo VIII adC) parece que llegó a la Península Ibérica tres siglos más tarde, adaptándose de una manera especialmente brillante. Nadie recuerda ya aquellas recetas. Las más antiguas que han llegado hasta nosotros son muy tardías, en su mayoría recreaciones renacentistas escritas cuando hacía ya mucho que la salsa no era el motor del comercio mediterráneo. Alguna de ellas ha sido atribuida incluso a Leonardo da Vinci, pero ni con tan ilustres cocineros el garum volvió nunca a ser una fuente de riqueza regional.

La razón, el verdadero secreto del garum es que lo importante no era la receta original (el conocimiento base). El garum era fundamentalmente un «software social» que para la ejecución de las recetas optimizaba la coordinación entre industriales y pescadores por un lado y por otro de estos con el mercado de las principales ciudades de una compleja red de transportes.