¿Por qué Fundatio?

Para encontrar los motivos que nos llevaron a llamarnos «Fundatio», debemos seguir el rastro etimológico que en numerosas palabras actuales nos conduce, huella a huella, hasta el profundo significado que contiene su raíz latina. Nuestro viaje comienza con el adjetivo fundus, o lo que es lo mismo, «hondo», y del que nacen palabras como fundación, fundamento, fundo, profundo, infundio, difusión y muchas otras.

Algunas de las palabras terminadas en -fusión, provienen de fundare, así como latifundio (una finca a la que es difícil verle el fondo), funda, funis (cuerda) o funus (de donde viene funerario).

Pero lo más interesante de fundus y sus derivados fundatio y fundamentum, es que fundare, derivado directamente de fundus, significa asentar algo hundiéndolo en la tierra y a la acción de fundare se le llama fundatio, es decir, la construcción de los cimientos. Al resultado de la fundatio se la conoce como fundamentum, o lo que es lo mismo: «los cimientos».

Recrear el garum pasa por construir los cimientos, con los mimbres de nuestra época: redes, mercados globales, Internet y software libre. Cimientos sobre los que los emprendedores de hoy construyan sus empresas, sus recetas.